"La radio podría ser el más gigantesco medio de comunicación imaginable en la vida pública, un inmenso sistema de canalización. Lo será cuando no sea sólo capaz de emitir, sino también de recibir. En otras palabras, si consigue que el oyente no sólo escuchase sino también hablase, que no permaneciera aislado, sino relacionado".
Bertolt Brecht
Teoría de la radio
martes, 25 de septiembre de 2007
lunes, 24 de septiembre de 2007
Falleció famoso mimo francés Marcel Marceau
En el transcurso de las décadas se convirtió, en su papel del payaso Bip, con sombrero bombín y sus flores rojas en uno de los artistas franceses más famosos de su época.París.- El legendario pantomino francés Marcel Marceau murió el sábado a la edad de 84 años, informó hoy la emisora francesa France Info.
Marceau era conocido como el tragicómico “Monsieur Bip” y su imagen como payaso con la cara pintada de blanco y negro dio la vuelta al mundo.
Marcel nació el 22 de marzo de 1923 como hijo de un carnicero judío en Strasburgo.
El artista revivió el arte de la pantomima, que había sido derivado a una consideración de “película estúpida”. De niño vio películas de Charles Chaplin y desarrolló la pasión por la escena. En el transcurso de las décadas se convirtió, en su papel del payaso Bip, con sombrero bombín y sus flores rojas en uno de los artistas franceses más famosos de su época.
Su familia señaló que será enterrado en el cementerio parisino de Père Lachaise, donde descansan los restos de otras personalidades como la cantante Sarah Bernhardt y el escritor Oscar Wilde. DPA
Fuente: http://www.milenio.com/index.php/2007/09/23/124544/
Marceau era conocido como el tragicómico “Monsieur Bip” y su imagen como payaso con la cara pintada de blanco y negro dio la vuelta al mundo.
Marcel nació el 22 de marzo de 1923 como hijo de un carnicero judío en Strasburgo.
El artista revivió el arte de la pantomima, que había sido derivado a una consideración de “película estúpida”. De niño vio películas de Charles Chaplin y desarrolló la pasión por la escena. En el transcurso de las décadas se convirtió, en su papel del payaso Bip, con sombrero bombín y sus flores rojas en uno de los artistas franceses más famosos de su época.
Su familia señaló que será enterrado en el cementerio parisino de Père Lachaise, donde descansan los restos de otras personalidades como la cantante Sarah Bernhardt y el escritor Oscar Wilde. DPA
Fuente: http://www.milenio.com/index.php/2007/09/23/124544/
Hannah Arendt पेंसदोरा देल siglo XX
“…El cambio más radical que cabe imaginar en la condición humana sería la emigración de los hombres desde la Tierra a otro planeta. Tal acontecimiento, ya no totalmente imposible, llevaría consigo que el hombre habría de vivir bajo condiciones hechas por el hombre, radicalmente diferentes de las que le ofrece la Tierra. Ni labor, ni trabajo, ni acción, ni pensamiento, tendrían sentido tal como los conocemos. No obstante, incluso estos hipotéticos vagabundos seguirían siendo humanos; pero el único juicio que podemos hacer con respecto a su “naturaleza” es que continuarían siendo seres condicionados, si bien su condición sería, en gran parte, autofabricada…”
" El discurso y la acción revelan esta única cualidad de ser distinto. Mediante ellos, los seres humanos se presentan unos a otros, no como objetos físicos, sino qua hombres. Esta apariencia, diferenciada de la mera existencia corporal, se basa en la iniciativa; pero en una iniciativa (el appetitus beatitudinis) que ningún ser humano puede detener y seguir siendo humano.
(...)
Con respecto a este álguien que es único cabe decir verdaderamente que nunca nadie estuvo allí antes que él. Si la acción como comienzo corresponde al hecho de nacer [como un yo], si es la realización de la condición humana de la natalidad, entonces el discurso corresponde al hecho de la distinción y es la realización de la condición humana de la pluralidad, es decir, de vivir como ser distinto y único entre iguales. " La condición humana (fragmento)
Entre sus obras destacan:
Los orígenes del totalitarismo (Alianza). Los gobiernos totalitarios son el acontecimiento central del siglo XX. Despliegan un terror total que se materializa en los campos de concentración (nazis) y de trabajo (soviéticos). Son el "mal radical" porque sus acciones pulverizan cualquier categoría moral: ni pueden ser perdonadas ni pueden ser castigadas.
Eichmann en Jerusalén (Debolsillo). En 1961, Adolf Eichmann fue juzgado en Jerusalén y Hannah Arendt cubrió el juicio para The New Yorker. Su crónica desvelaba el papel de los consejos judíos en las deportaciones y aplicaba a la SS el concepto de "banalidad del mal": un mal sin maldad, irreflexivo, funcionarial, ni demoniaco ni desalmado; más que radical, superficial. Las lecturas sesgadas provocaron una polémica mundial que cristalizó en un delirante titular de Le Nouvel Observateur: "¿Es Hannah Arendt una nazi?".
La condición humana (Paidós). Defensa de la vida activa frente a la vida contemplativa a partir de tres conceptos: trabajo, labor y acción. Una defensa también de lo público frente a lo social, que no sería más que una extensión de lo privado. Arendt pensó titularlo Amor mundi. Lo habría dedicado a Heidegger "si las cosas hubieran ido bien entre nosotros". Herder publicó en España la correspondencia entre ambos.
La vida del espíritu (Paidós). Para su autora, es su "única obra de filosofía propiamente dicha". Organizada en tres partes -Pensamiento, Voluntad y Juicio-, trabajaba en la última cuando murió. La novelista Mary McCarthy la editó póstumamente. Su correspondencia con la pensadora está publicada en Lumen.
Tiempos presentes (Gedisa). La vuelta a Alemania tras la guerra desconsoló a Arendt. Nadie se daba por aludido y cundía la tendencia a "tratar los hechos como si fueran meras opiniones".
Una revisión de la historia judía (Paidós). Artículos que van desde las heterodoxas propuestas sobre Israel hasta la polémica sobre Eichmann. Y un clásico sobre los refugiados: "La historia contemporánea ha creado una nueva clase de seres humanos: la clase de los que son confinados en campos de concentración por sus enemigos y en campos de internamiento por sus amigos".
Entre el pasado y el futuro (Península). El libro favorito de su autora. Brillante recopilación de ensayos sobre cultura, educación e historia; y sus crisis respectivas.
Sobre la revolución (Alianza). Comparación entre las revoluciones francesa y americana. Arendt alaba el carácter republicano de la segunda: dio lugar a una libertad política que convive, paradójicamente, con cierta sumisión social.
Fuente: http://usuarios.lycos.es/politicasnet/autores/arendt.htm
" El discurso y la acción revelan esta única cualidad de ser distinto. Mediante ellos, los seres humanos se presentan unos a otros, no como objetos físicos, sino qua hombres. Esta apariencia, diferenciada de la mera existencia corporal, se basa en la iniciativa; pero en una iniciativa (el appetitus beatitudinis) que ningún ser humano puede detener y seguir siendo humano.
(...)
Con respecto a este álguien que es único cabe decir verdaderamente que nunca nadie estuvo allí antes que él. Si la acción como comienzo corresponde al hecho de nacer [como un yo], si es la realización de la condición humana de la natalidad, entonces el discurso corresponde al hecho de la distinción y es la realización de la condición humana de la pluralidad, es decir, de vivir como ser distinto y único entre iguales. " La condición humana (fragmento)
Entre sus obras destacan:
Los orígenes del totalitarismo (Alianza). Los gobiernos totalitarios son el acontecimiento central del siglo XX. Despliegan un terror total que se materializa en los campos de concentración (nazis) y de trabajo (soviéticos). Son el "mal radical" porque sus acciones pulverizan cualquier categoría moral: ni pueden ser perdonadas ni pueden ser castigadas.
Eichmann en Jerusalén (Debolsillo). En 1961, Adolf Eichmann fue juzgado en Jerusalén y Hannah Arendt cubrió el juicio para The New Yorker. Su crónica desvelaba el papel de los consejos judíos en las deportaciones y aplicaba a la SS el concepto de "banalidad del mal": un mal sin maldad, irreflexivo, funcionarial, ni demoniaco ni desalmado; más que radical, superficial. Las lecturas sesgadas provocaron una polémica mundial que cristalizó en un delirante titular de Le Nouvel Observateur: "¿Es Hannah Arendt una nazi?".
La condición humana (Paidós). Defensa de la vida activa frente a la vida contemplativa a partir de tres conceptos: trabajo, labor y acción. Una defensa también de lo público frente a lo social, que no sería más que una extensión de lo privado. Arendt pensó titularlo Amor mundi. Lo habría dedicado a Heidegger "si las cosas hubieran ido bien entre nosotros". Herder publicó en España la correspondencia entre ambos.
La vida del espíritu (Paidós). Para su autora, es su "única obra de filosofía propiamente dicha". Organizada en tres partes -Pensamiento, Voluntad y Juicio-, trabajaba en la última cuando murió. La novelista Mary McCarthy la editó póstumamente. Su correspondencia con la pensadora está publicada en Lumen.
Tiempos presentes (Gedisa). La vuelta a Alemania tras la guerra desconsoló a Arendt. Nadie se daba por aludido y cundía la tendencia a "tratar los hechos como si fueran meras opiniones".
Una revisión de la historia judía (Paidós). Artículos que van desde las heterodoxas propuestas sobre Israel hasta la polémica sobre Eichmann. Y un clásico sobre los refugiados: "La historia contemporánea ha creado una nueva clase de seres humanos: la clase de los que son confinados en campos de concentración por sus enemigos y en campos de internamiento por sus amigos".
Entre el pasado y el futuro (Península). El libro favorito de su autora. Brillante recopilación de ensayos sobre cultura, educación e historia; y sus crisis respectivas.
Sobre la revolución (Alianza). Comparación entre las revoluciones francesa y americana. Arendt alaba el carácter republicano de la segunda: dio lugar a una libertad política que convive, paradójicamente, con cierta sumisión social.
Fuente: http://usuarios.lycos.es/politicasnet/autores/arendt.htm
viernes, 21 de septiembre de 2007
Día del estudiante
Por Mex Urtizberea
21 de septiembre 2007
"Qué mundo maleducado: no se preocupa de que haya cerca de 125 millones de chicos que no van a la escuela." María Rosa Martelli, quiosquera de Villa Crespo
QUE nadie quede afuera. Que ninguno haya desertado. Que ninguno no se haya anotado. Que no haya adolescentes que no van a la escuela.
Por todos los barrios, en cada pueblo, en las zonas rurales, urbanas, conurbanas, que la escuela vaya apasionadamente a buscarlos, si ellos no van a la escuela.
De a miles, de a montones, de a poco, de golpe, que vuelvan los que la han abandonado, que empiecen los que nunca la empezaron.
De Norte a Sur y de Este a Oeste, que acudan a las escuelas como quien va en busca de su destino.
De todos los ámbitos, de todas las formas posibles, que todas las voces insistan con que los chicos tienen que ir a la escuela.
Y que para ellos haya libros a mano, que las bibliotecas sean una fiesta, un festín de mapas las mapotecas. Y que para ellos haya estufas en las aulas, hojas en las carpetas, computadoras en las salas de computadoras.
Que nadie quede afuera.
Que no haya adolescentes que no van a la escuela por culpa de la pobreza y la marginalidad.
Que se multipliquen las becas, los subsidios para proyectos educativos de inclusión, los esfuerzos para contener lo que se acusa de descarriado.
Que no haya adolescentes que no van a la escuela porque les han hecho creer que no es para ellos, tan descreídos de que un futuro mejor es posible.
Que nadie dude de que la escuela salva. Que ninguno deje la escuela por haber repetido. Que ninguno sea expulsado. Que ninguno sea excluido. Que nadie quede afuera. Que rebalse el aire de talleres, de cursos, de excursiones, que se respiren clases por todas partes y a toda hora.
Que mañana mismo pueda ir a anotarse quien quiera, que todos los días del año empiece el ciclo lectivo. Que ninguna escuela quede lejos.
De la misma forma en que se hacen las revoluciones, de la misma manera en la que se pone fin a lo imperdonable, todas las pasiones deberían aunarse, todos los desvelos deberían juntarse, para que no haya chicos en la calle, sino en la escuela.
Que ninguno haya desertado. Que ninguno esté ausente. Que ninguno no se haya anotado.
Y que la escuela sea la casa de todos, que la escuela sea la patria, un mundo propio para defenderse del mundo, para insertarse en él, para modificarlo.
Y que en cualquier turno y no importa en qué módulo, en los primeros años o en los últimos, en cada materia y en los recreos, la escuela sea lo más parecida posible a la felicidad.
Que los estudiantes tengan un inolvidable Día del Estudiante, y que llegue urgente el día en que ningún chico quede fuera de los festejos. © LA NACION
Por Mex Urtizberea
Para LA NACION, Buenos Aires
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/opinion/nota.asp?nota_id=945891
21 de septiembre 2007
"Qué mundo maleducado: no se preocupa de que haya cerca de 125 millones de chicos que no van a la escuela." María Rosa Martelli, quiosquera de Villa Crespo
QUE nadie quede afuera. Que ninguno haya desertado. Que ninguno no se haya anotado. Que no haya adolescentes que no van a la escuela.
Por todos los barrios, en cada pueblo, en las zonas rurales, urbanas, conurbanas, que la escuela vaya apasionadamente a buscarlos, si ellos no van a la escuela.
De a miles, de a montones, de a poco, de golpe, que vuelvan los que la han abandonado, que empiecen los que nunca la empezaron.
De Norte a Sur y de Este a Oeste, que acudan a las escuelas como quien va en busca de su destino.
De todos los ámbitos, de todas las formas posibles, que todas las voces insistan con que los chicos tienen que ir a la escuela.
Y que para ellos haya libros a mano, que las bibliotecas sean una fiesta, un festín de mapas las mapotecas. Y que para ellos haya estufas en las aulas, hojas en las carpetas, computadoras en las salas de computadoras.
Que nadie quede afuera.
Que no haya adolescentes que no van a la escuela por culpa de la pobreza y la marginalidad.
Que se multipliquen las becas, los subsidios para proyectos educativos de inclusión, los esfuerzos para contener lo que se acusa de descarriado.
Que no haya adolescentes que no van a la escuela porque les han hecho creer que no es para ellos, tan descreídos de que un futuro mejor es posible.
Que nadie dude de que la escuela salva. Que ninguno deje la escuela por haber repetido. Que ninguno sea expulsado. Que ninguno sea excluido. Que nadie quede afuera. Que rebalse el aire de talleres, de cursos, de excursiones, que se respiren clases por todas partes y a toda hora.
Que mañana mismo pueda ir a anotarse quien quiera, que todos los días del año empiece el ciclo lectivo. Que ninguna escuela quede lejos.
De la misma forma en que se hacen las revoluciones, de la misma manera en la que se pone fin a lo imperdonable, todas las pasiones deberían aunarse, todos los desvelos deberían juntarse, para que no haya chicos en la calle, sino en la escuela.
Que ninguno haya desertado. Que ninguno esté ausente. Que ninguno no se haya anotado.
Y que la escuela sea la casa de todos, que la escuela sea la patria, un mundo propio para defenderse del mundo, para insertarse en él, para modificarlo.
Y que en cualquier turno y no importa en qué módulo, en los primeros años o en los últimos, en cada materia y en los recreos, la escuela sea lo más parecida posible a la felicidad.
Que los estudiantes tengan un inolvidable Día del Estudiante, y que llegue urgente el día en que ningún chico quede fuera de los festejos. © LA NACION
Por Mex Urtizberea
Para LA NACION, Buenos Aires
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/opinion/nota.asp?nota_id=945891
jueves, 20 de septiembre de 2007
लोस कोन्फिनेस देल मुन्दो
Autor: Harry Thompson
Editorial: Salamandra
“Hacia los confines del mundo” de Harry Thompson (Editorial Salamandra) es una excelente novela de aventuras que nos introduce en los aspectos más interesantes de la Teoría de la Evolución de Charles Darwin a través de un relato sobre una travesía en barco que tiene como misión cartografiar el Hemisferio Sur.
Si el nombre de Charles Darwin es conocido por todos, la figura del escocés Robert FitzRoy ha quedado relegada al olvido. Esta novela hace justicia a la labor de este excelente marino por su contribución a la mejora en la navegación marítima, sus descubrimientos científicos y su visión en el ámbito de la meteorología. El almirante FitzRoy contribuyó de un modo significativo al avance de la ciencia. Si no llega a ser por los esfuerzos económicos, gastó más de seis mil libras (el equivalente a unas 400.000 libras de hoy en día) en costear el erario público en provecho ajeno, las grandes obras del señor Darwin y otros descubrimientos suyos quizá no hubieran visto la luz, y por ello debemos estarle muy agradecido.
A los 23 años de edad, Robert FitzRoy es nombrado capitán del Beagle. Aunque su misión es cartografiar las costas de Tierra de Fuego, él alberga otros proyectos igual de ambiciosos: demostrar la igualdad de los hombres de distintas razas y ratificar la teoría del origen del mundo tal como lo describe el libro del Génesis. En otoño de 1831 FitzRoy admite a bordo de su barco a Charles Darwin, de 21 años y aspirante a clérigo, que le acompañará en esta famosa expedición.
Durante los cinco años que duró esta travesía, del 27 de diciembre de 1831 a 2 de octubre de 1836, FitzRoy recorre varias veces el Cabo de Hornos, Nueva Zelanda y diversas islas del Pacífico, cartografiando sus costas y registrando varias mediciones relacionadas con fuerzas de los vientos, las fases de la luna y las mareas. Durante este largo viaje, FitzRoy defiende en sus conversaciones con Darwin sus creencias religiosas, así como su defensa a ultranza de la existencia del diluvio universal.
En el camarote de al lado en un barco de menos de 15 metros de eslora, Darwin obtiene las pruebas de la teoría que a la vuelta le haría famoso: huesos fósiles de mamíferos, arrecifes de corales, diversas especies de tortugas, etc. La teoría de la evolución de Charles Darwin supuso un verdadero hito en la historia del pensamiento. Al desplazar a Dios como creador único de la especie humana, el gran naturista británico transformó radicalmente la visión que el hombre moderno tenía de sí mismo, iniciando una revolución conceptual cuyas consecuencias perviven hasta nuestros días.
Tras la publicación del libro El origen de las especies (1859), Darwin se enfrentó a una furiosa reacción de la comunidad científica en la cual participó FitzRoy. Éste enviaba cartas al director del Times en las que defendía la palabra del antiguo testamento y firmaba como “Senex”, un seudónimo tomado del proverbio latino Nemo senex metuit Iouem (un hombre viejo debería ser temeroso de Dios). Para el Capitán del Beagle, “la ciencia y la religión tendrían que haber sido la misma cosa: la primera, un simple medio para interpretar las verdades absolutas de la segunda; pero Darwin había conseguido que la religión se pusiera en contra de la ciencia, había ido tan lejos como para suponer un mundo ateo”.
Al igual que hoy en día, la prensa escrita tenía mucha influencia, pero poca credibilidad, al someterse a los intereses empresariales de los hombres adinerados de Londres. El prestigioso The Times publicó con regularidad editoriales que arremetían contra el trabajo de FitzRoy y ridiculizaban los pronósticos del tiempo, como si pertenecieran a una seudociencia absurda con menos base científica que las predicciones de un horóscopo. No resultaba difícil adivinar quién estaba detrás de esas críticas: cada vez que una flotilla de barcos pesqueros o buques carboneros se quedaba en puerto por un aviso de tormenta de FitzRoy, los propietarios de estos barcos y mercancías perdían dinero. Estas personas tenían contactos directos con el director de The Times. A través de la publicación de editoriales y artículos en contra del sistema de predicción meteorológica lograron que en 1865 el Gobierno británico retirara los fondos de este proyecto y clausurara el sistema de alerta de tormentas. En la actualidad algunas instituciones siguen ignorando la contribución que realizó esta persona al proceso de pronóstico atmosférico: “Con toda la tecnología de satélites que tienen a su disposición, la Oficina Meteorológica Británica consigue acertar el 71% de los pronósticos de lluvia de las próximas 24 horas; pero la compañía privada Weather Action, que utiliza el sistema de manchas solares descubierto por FitzRoy como base de sus pronósticos, consigue acertar en un 85%”.
Es una pena que el autor de esta maravillosa obra, Harry Thompson (1960-2005), muriera tan joven, víctima de un cáncer, dado que es un excelente narrador de aventuras. Durante 20 años trabajó como productor y guionista de programas de televisión que el tiempo ha convertido en clásicos. Las 816 páginas que constituyen su única novela son leídas de forma amena gracias a su soberbia capacidad de novelar una extensa documentación técnica y biografía científica, aportándole con destreza narrativa grandes dosis de imaginación.
Harry Thompson ... Charles Darwin ... FitzRoy ... Salamandra ...
Fuente: http://www.dosdoce.com/continguts/res_libros/vistaSola_cas.php?ID=196
Editorial: Salamandra
“Hacia los confines del mundo” de Harry Thompson (Editorial Salamandra) es una excelente novela de aventuras que nos introduce en los aspectos más interesantes de la Teoría de la Evolución de Charles Darwin a través de un relato sobre una travesía en barco que tiene como misión cartografiar el Hemisferio Sur.
Si el nombre de Charles Darwin es conocido por todos, la figura del escocés Robert FitzRoy ha quedado relegada al olvido. Esta novela hace justicia a la labor de este excelente marino por su contribución a la mejora en la navegación marítima, sus descubrimientos científicos y su visión en el ámbito de la meteorología. El almirante FitzRoy contribuyó de un modo significativo al avance de la ciencia. Si no llega a ser por los esfuerzos económicos, gastó más de seis mil libras (el equivalente a unas 400.000 libras de hoy en día) en costear el erario público en provecho ajeno, las grandes obras del señor Darwin y otros descubrimientos suyos quizá no hubieran visto la luz, y por ello debemos estarle muy agradecido.
A los 23 años de edad, Robert FitzRoy es nombrado capitán del Beagle. Aunque su misión es cartografiar las costas de Tierra de Fuego, él alberga otros proyectos igual de ambiciosos: demostrar la igualdad de los hombres de distintas razas y ratificar la teoría del origen del mundo tal como lo describe el libro del Génesis. En otoño de 1831 FitzRoy admite a bordo de su barco a Charles Darwin, de 21 años y aspirante a clérigo, que le acompañará en esta famosa expedición.
Durante los cinco años que duró esta travesía, del 27 de diciembre de 1831 a 2 de octubre de 1836, FitzRoy recorre varias veces el Cabo de Hornos, Nueva Zelanda y diversas islas del Pacífico, cartografiando sus costas y registrando varias mediciones relacionadas con fuerzas de los vientos, las fases de la luna y las mareas. Durante este largo viaje, FitzRoy defiende en sus conversaciones con Darwin sus creencias religiosas, así como su defensa a ultranza de la existencia del diluvio universal.
En el camarote de al lado en un barco de menos de 15 metros de eslora, Darwin obtiene las pruebas de la teoría que a la vuelta le haría famoso: huesos fósiles de mamíferos, arrecifes de corales, diversas especies de tortugas, etc. La teoría de la evolución de Charles Darwin supuso un verdadero hito en la historia del pensamiento. Al desplazar a Dios como creador único de la especie humana, el gran naturista británico transformó radicalmente la visión que el hombre moderno tenía de sí mismo, iniciando una revolución conceptual cuyas consecuencias perviven hasta nuestros días.
Tras la publicación del libro El origen de las especies (1859), Darwin se enfrentó a una furiosa reacción de la comunidad científica en la cual participó FitzRoy. Éste enviaba cartas al director del Times en las que defendía la palabra del antiguo testamento y firmaba como “Senex”, un seudónimo tomado del proverbio latino Nemo senex metuit Iouem (un hombre viejo debería ser temeroso de Dios). Para el Capitán del Beagle, “la ciencia y la religión tendrían que haber sido la misma cosa: la primera, un simple medio para interpretar las verdades absolutas de la segunda; pero Darwin había conseguido que la religión se pusiera en contra de la ciencia, había ido tan lejos como para suponer un mundo ateo”.
Al igual que hoy en día, la prensa escrita tenía mucha influencia, pero poca credibilidad, al someterse a los intereses empresariales de los hombres adinerados de Londres. El prestigioso The Times publicó con regularidad editoriales que arremetían contra el trabajo de FitzRoy y ridiculizaban los pronósticos del tiempo, como si pertenecieran a una seudociencia absurda con menos base científica que las predicciones de un horóscopo. No resultaba difícil adivinar quién estaba detrás de esas críticas: cada vez que una flotilla de barcos pesqueros o buques carboneros se quedaba en puerto por un aviso de tormenta de FitzRoy, los propietarios de estos barcos y mercancías perdían dinero. Estas personas tenían contactos directos con el director de The Times. A través de la publicación de editoriales y artículos en contra del sistema de predicción meteorológica lograron que en 1865 el Gobierno británico retirara los fondos de este proyecto y clausurara el sistema de alerta de tormentas. En la actualidad algunas instituciones siguen ignorando la contribución que realizó esta persona al proceso de pronóstico atmosférico: “Con toda la tecnología de satélites que tienen a su disposición, la Oficina Meteorológica Británica consigue acertar el 71% de los pronósticos de lluvia de las próximas 24 horas; pero la compañía privada Weather Action, que utiliza el sistema de manchas solares descubierto por FitzRoy como base de sus pronósticos, consigue acertar en un 85%”.
Es una pena que el autor de esta maravillosa obra, Harry Thompson (1960-2005), muriera tan joven, víctima de un cáncer, dado que es un excelente narrador de aventuras. Durante 20 años trabajó como productor y guionista de programas de televisión que el tiempo ha convertido en clásicos. Las 816 páginas que constituyen su única novela son leídas de forma amena gracias a su soberbia capacidad de novelar una extensa documentación técnica y biografía científica, aportándole con destreza narrativa grandes dosis de imaginación.
Harry Thompson ... Charles Darwin ... FitzRoy ... Salamandra ...
Fuente: http://www.dosdoce.com/continguts/res_libros/vistaSola_cas.php?ID=196
Aparece en Internet “Letras comprometidas”, una web para hablar de ensayo, literatura social…, y la publicación de narraciones de contenido social
La web Letras comprometidas acaba de aparecer en Internet con el propósito de mostrar novedades editoriales y fondos bibliográficos de literatura de contenido social. También disponen de foros donde hablar de todos aquellos temas sociales que preocupan a la población del planeta.
Jordi Bonet (socio de la Asociación de Escritores Noveles) y Gemma Velasco son los encargados de llevar adelante este original proyecto porque “saber y conocer más sobre los conflictos de los países en vías de desarrollo, las injusticias sociales, la cooperación internacional y los efectos de la degradación ambiental hace que uno tenga que abastecerse de cierta bibliografía, imágenes, películas y otros fondos documentales de reflexión y debate que esperemos puedan encontrase en esta página web“.
También es un lugar abierto a la participación y actualmente están desarrollando una campaña destinada a captar narraciones con contenido social para publicarlas en la web. Comentarios sobre películas y libros también son bienvenidos en esta joven web. Así que ánimo y a participar, es importante que los escritores y escritoras se fijen en la realidad.
Subscríbete aquí a Blog Escritores.
Blog Escritores - Cursos, Concursos y Recursos - Blog Literario y Cultural
Fuente:http://escritores.wordpress.com/2007/09/20/
Jordi Bonet (socio de la Asociación de Escritores Noveles) y Gemma Velasco son los encargados de llevar adelante este original proyecto porque “saber y conocer más sobre los conflictos de los países en vías de desarrollo, las injusticias sociales, la cooperación internacional y los efectos de la degradación ambiental hace que uno tenga que abastecerse de cierta bibliografía, imágenes, películas y otros fondos documentales de reflexión y debate que esperemos puedan encontrase en esta página web“.
También es un lugar abierto a la participación y actualmente están desarrollando una campaña destinada a captar narraciones con contenido social para publicarlas en la web. Comentarios sobre películas y libros también son bienvenidos en esta joven web. Así que ánimo y a participar, es importante que los escritores y escritoras se fijen en la realidad.
Subscríbete aquí a Blog Escritores.
Blog Escritores - Cursos, Concursos y Recursos - Blog Literario y Cultural
Fuente:http://escritores.wordpress.com/2007/09/20/
miércoles, 19 de septiembre de 2007
Nace la Nueva Época de la Revista Educación Superior y Sociedad
Belo Horizonte, 18/09/2007.- Con la presencia de 77 rectores de de 29 países y más de trescientos académicos de América Latina y el Caribe se presenta al público académico la nueva época de la revista Educación Superior y Sociedad. "La premisa de en su nueva época es que la Universidad, como institución de conocimiento, está en el centro de varios ámbitos intelectuales y de acción que conviven y se alimentan mutuamente: la investigación, la formación profesional y de investigadores y la provisión de soluciones requeridas por distintos segmentos de la sociedad" afirma la Dra. Hebe Vessuri, Editora General de la revista ESS.
El tema central de este número trata sobre el papel de las universidades latinoamericanas como centros de investigación y creación de conocimiento. Esta primera entrega reúne una serie de artículos que reflejan aspectos variados de la investigación científica en el ámbito universitario de la región. Contribuyen en esta edición: Renato Dagnino, Sylvie Didou, María Elina Estébanez, Fernando Lema, Lucas Luchilo y Rebeca Guber, Jorge Núñez, Jorge Jover e Isarelis Pérez Ones, Imanol Ordorika, Irene Plaz Power y Renato Janine Ribeiro.
La revista Educación Superior y Sociedad está consagrada a publicar resultados de investigación; identificar brechas de conocimiento y nuevas prioridades de investigación; traer al ámbito del debate cuestiones y problemas actuales; promover la investigación en y sobre la educación superior; diseminar información sobre políticas y buenas prácticas; contribuir al establecimiento de puentes entre los resultados de la investigación y la formulación de políticas; facilitar y estimular arenas internacionales e interepistémicas para el intercambio de ideas, experiencias y el debate crítico; estimular la organización de redes y la cooperación entre actores, fortaleciendo las condiciones para la innovación en la educación superior; fortalecer una plataforma comunicacional para investigadores y un repositorio de investigaciones relacionadas con la educación superior en los distintos países de la región, aclara la Dra. Vessuri en su presentación.
El lanzamiento realizado por la Dra. Ana Lucia Gazzola, Directora de UNESCO-IESALC fue acogido con gran entusiasmo por la audiencia, entre quienes se encontraban el Ministro de Educación de Brasil, Fernando Haddad, los Viceministros de Educación Superior de Venezuela y Bolivia, además del Secretario de Educación de México. Quienes forman parte de las personalidades que acompañan el Congreso de Rectores de América Latina y el Caribe en Belo Horizonte.
La revista Educación Superior y Sociedad es una publicación semestral, editada por el Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) de la UNESCO, con sede en Caracas, Venezuela.
Fuente: Prensa UNESCO-IESALC
Foto:©Foca Lisboa/UFMG
El tema central de este número trata sobre el papel de las universidades latinoamericanas como centros de investigación y creación de conocimiento. Esta primera entrega reúne una serie de artículos que reflejan aspectos variados de la investigación científica en el ámbito universitario de la región. Contribuyen en esta edición: Renato Dagnino, Sylvie Didou, María Elina Estébanez, Fernando Lema, Lucas Luchilo y Rebeca Guber, Jorge Núñez, Jorge Jover e Isarelis Pérez Ones, Imanol Ordorika, Irene Plaz Power y Renato Janine Ribeiro.
La revista Educación Superior y Sociedad está consagrada a publicar resultados de investigación; identificar brechas de conocimiento y nuevas prioridades de investigación; traer al ámbito del debate cuestiones y problemas actuales; promover la investigación en y sobre la educación superior; diseminar información sobre políticas y buenas prácticas; contribuir al establecimiento de puentes entre los resultados de la investigación y la formulación de políticas; facilitar y estimular arenas internacionales e interepistémicas para el intercambio de ideas, experiencias y el debate crítico; estimular la organización de redes y la cooperación entre actores, fortaleciendo las condiciones para la innovación en la educación superior; fortalecer una plataforma comunicacional para investigadores y un repositorio de investigaciones relacionadas con la educación superior en los distintos países de la región, aclara la Dra. Vessuri en su presentación.
El lanzamiento realizado por la Dra. Ana Lucia Gazzola, Directora de UNESCO-IESALC fue acogido con gran entusiasmo por la audiencia, entre quienes se encontraban el Ministro de Educación de Brasil, Fernando Haddad, los Viceministros de Educación Superior de Venezuela y Bolivia, además del Secretario de Educación de México. Quienes forman parte de las personalidades que acompañan el Congreso de Rectores de América Latina y el Caribe en Belo Horizonte.
La revista Educación Superior y Sociedad es una publicación semestral, editada por el Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) de la UNESCO, con sede en Caracas, Venezuela.
Fuente: Prensa UNESCO-IESALC
Foto:©Foca Lisboa/UFMG
martes, 18 de septiembre de 2007
lunes, 17 de septiembre de 2007
Umbral y la elegancia de la palabra
Por Juan Foix, La Vanguardia
Leía a Umbral regularmente. No por lo que decía, que me interesaba relativamente, sino por cómo dominaba el lenguaje y la escritura. La fuerza de un literato no está sólo en lo qué dice sino en cómo sabe dar vida y significado a sus palabras.
Sin palabras y sin fe en las palabras no se puede vivir; perder esa fe quiere decir ceder, abandonarlo todo. Lo escribe Claudio Magris que nos regaló un espléndido recorrido por el Danubio en el que valora la diversidad de las lenguas, de los paisajes y de las culturas, por las que transcurre el majestuoso río centroeuropeo.
Cada lengua representa una ventana a un mundo totalmente diferente. No hay lenguas pequeñas, nos advierte Steiner. Cada lengua contiene, expresa y transmite no solamente una carga de memoria singular de lo que se ha vivido, sino también una energía evolutiva de su futuro, una potencialidad del mañana.
La muerte de una lengua es un mal irreparable. Los antropolongistas consideran que en la breve historia de la humanidad han existido unas veinte mil lenguas. Cada día se pierden palabras antes de conducir a un idioma al cementerio desconocido de la cultura. No hay nada que amenace más a Europa que la exponencial intrusión del anglomaricanismo en nuestras vidas enviándonos unos valores uniformes, acompañados de ideas homogéneas, globales, que nos pueden convertir en autómatas.
Detesto el mensaje común de la cultura de los móviles, con palabras cercenadas, con kas en vez de qus, sin verbos, todo rápido, acelerado, banal. Este esperanto destrozado por el uso impropio de una lengua tan culta como el inglés es una amenaza para todos.
Un escritor que domine el lenguaje, que escriba bien, que sepa dar el significado exacto a las palabras, a los adjetivos y a los verbos, merece un gran respeto. Admiraba a Umbral por esa facilidad de jugar con la palabra, de construir metáforas inesperadas, de conectar de forma tan habitual con la racionalidad de la mente.
Vivimos envueltos en un nuevo analfabetismo que consiste en utilizar palabras abruptas, palabras de odio o de ira, sin llegar a comprender el sentido del lenguaje en función de su belleza o verdad.
Pienso que la mejor inversión que puede hacer un joven asediado por esta nueva cultura de "fast food" cultural es formarse en la lectura, en la palabra, en la oratoria, en el sentido del lenguaje.
Escribe Miquel Batllori en su autobiografía en forma de entrevista que recordaba una frase de un escritor francés que decía que no conocía una aristocracia más refinada que la de aquellos que en algún momento de su vida han leído desmesuradamente. Pienso que ese escritor francés no existe. Hablaba de él mismo. Era un hombre culto que escribió miles de páginas en catalán, estudió mucha historia y ha dejado un legado cultural de dimensiones gigantescas.
Echaré de menos la palabra cultivada, elocuente, precisa y libre de Paco Umbral. Palabras que evocaban belleza y amor a la lengua castellana.
El castellano cumple mil añosPor Francisco Umbral (Madrid, 1935-2007)
Ninguno de nosotros cumplimos siglo ni milenio ni nada. Quien realmente cumple mil años es el castellano, la lengua española, que ya los cumplió hace poco, con celebraciones en San Millán de la Cogolla, pero luego se han descubierto cosas posteriores, o sea anteriores, y la memoria lírica nos dice que en el año 1001, batalla de Calatañazor, "donde Almanzor perdió el tambor", ya se escucharon ayes castellanos, de modo que estamos en la fija.
Este bloque de tiempo, este paralelepípedo de palabras, esta formidable y espantosa máquina del español sí que levanta su monolito esta noche en la noche de los tiempos. Otros países van a celebrar el puro capricho, la nada, un invento, su propia alegría, pero nosotros debiéramos saber que aquí el único que cumple algo es el idioma, que ha pegado el estirón y ya se habla en medio mundo. Dentro o fuera de las instituciones, el español crece como un árbol de tiempo, se reparte como un río, como una bienhechora riada, y en Estados Unidos ya no es un idioma subalterno, sino un idioma de referencia. Mil años escribiendo castellano, y todavía nos dicen que lo hacemos bien. ¿Pues cómo lo íbamos a hacer al cabo de mil años? Académicos del tiempo, todos, el milenio nos condecora.
Una lengua de mil años es más que una pirámide de Egipto, no por la antigüedad, claro, sino por la traza que ha ido teniendo y por cómo resisten nuestros superlativos y nuestros infinitivos sin que los desgaste el tiempo ni Napoleón.
Nosotros no tenemos los jardines colgantes de Babilonia ni las columnas barrocas de Bizancio, ni los siglos de la Iglesia, levantada por Cristo entre pescadores que eran todos pequeños propietarios, pero tenemos un cimiento de monasterios, una rosa latina en cada adjetivo, una batalla de oro en cada verbo, y no me parece mal que Cataluña exija catalán a los jardineros, pues que el catalán es una variante de lo nuestro, o a la inversa, con pecados de promiscuidad que nosotros también tenemos. Los idiomas fornican entre sí, se hacen en los puertos, como los niños espurios, y luego navegan la vida con vela latina o vikinga, pero unos y otros saben que lo que importa es navegar: vivir no importa.
En cada adjetivo hay un poeta, en cada latinajo hay un santo. Pero hemos llegado realmente al siglo de Bill Gates, que es quien nace y cumple, y el muy horterilla promete suprimir todo el papel del mundo. En esta vida hay que saber elegir entre el árbol y el libro, esos dos milagros de la madera. Sólo que entre libro y libro se pueden seguir plantando árboles. El libro, como el árbol, es ejemplar único, pero la sociedad del milenio no lee libros y prefiere los árboles de navidad, tan horteras, tan cursis.
El milenio del castellano, sin que nadie lo sepa, le da sentido a una fiesta que ni siquiera es pagana, y lo único que se agasaja aquí, sin saberlo, es la literatura, de Berceo al Derecho, de las premáticas de Quevedo a los párrafos de José María Stampa en un juicio. El castellano hizo Castilla, como decía Unamuno que primero nacen las herramientas y luego su uso. No somos sino el uso que de nosotros hace una lengua vieja, bizarra y bien donada.
Publicado originalmente en el diario El Mundo. España, 31 de diciembre del 2000.
Leía a Umbral regularmente. No por lo que decía, que me interesaba relativamente, sino por cómo dominaba el lenguaje y la escritura. La fuerza de un literato no está sólo en lo qué dice sino en cómo sabe dar vida y significado a sus palabras.
Sin palabras y sin fe en las palabras no se puede vivir; perder esa fe quiere decir ceder, abandonarlo todo. Lo escribe Claudio Magris que nos regaló un espléndido recorrido por el Danubio en el que valora la diversidad de las lenguas, de los paisajes y de las culturas, por las que transcurre el majestuoso río centroeuropeo.
Cada lengua representa una ventana a un mundo totalmente diferente. No hay lenguas pequeñas, nos advierte Steiner. Cada lengua contiene, expresa y transmite no solamente una carga de memoria singular de lo que se ha vivido, sino también una energía evolutiva de su futuro, una potencialidad del mañana.
La muerte de una lengua es un mal irreparable. Los antropolongistas consideran que en la breve historia de la humanidad han existido unas veinte mil lenguas. Cada día se pierden palabras antes de conducir a un idioma al cementerio desconocido de la cultura. No hay nada que amenace más a Europa que la exponencial intrusión del anglomaricanismo en nuestras vidas enviándonos unos valores uniformes, acompañados de ideas homogéneas, globales, que nos pueden convertir en autómatas.
Detesto el mensaje común de la cultura de los móviles, con palabras cercenadas, con kas en vez de qus, sin verbos, todo rápido, acelerado, banal. Este esperanto destrozado por el uso impropio de una lengua tan culta como el inglés es una amenaza para todos.
Un escritor que domine el lenguaje, que escriba bien, que sepa dar el significado exacto a las palabras, a los adjetivos y a los verbos, merece un gran respeto. Admiraba a Umbral por esa facilidad de jugar con la palabra, de construir metáforas inesperadas, de conectar de forma tan habitual con la racionalidad de la mente.
Vivimos envueltos en un nuevo analfabetismo que consiste en utilizar palabras abruptas, palabras de odio o de ira, sin llegar a comprender el sentido del lenguaje en función de su belleza o verdad.
Pienso que la mejor inversión que puede hacer un joven asediado por esta nueva cultura de "fast food" cultural es formarse en la lectura, en la palabra, en la oratoria, en el sentido del lenguaje.
Escribe Miquel Batllori en su autobiografía en forma de entrevista que recordaba una frase de un escritor francés que decía que no conocía una aristocracia más refinada que la de aquellos que en algún momento de su vida han leído desmesuradamente. Pienso que ese escritor francés no existe. Hablaba de él mismo. Era un hombre culto que escribió miles de páginas en catalán, estudió mucha historia y ha dejado un legado cultural de dimensiones gigantescas.
Echaré de menos la palabra cultivada, elocuente, precisa y libre de Paco Umbral. Palabras que evocaban belleza y amor a la lengua castellana.
El castellano cumple mil añosPor Francisco Umbral (Madrid, 1935-2007)
Ninguno de nosotros cumplimos siglo ni milenio ni nada. Quien realmente cumple mil años es el castellano, la lengua española, que ya los cumplió hace poco, con celebraciones en San Millán de la Cogolla, pero luego se han descubierto cosas posteriores, o sea anteriores, y la memoria lírica nos dice que en el año 1001, batalla de Calatañazor, "donde Almanzor perdió el tambor", ya se escucharon ayes castellanos, de modo que estamos en la fija.
Este bloque de tiempo, este paralelepípedo de palabras, esta formidable y espantosa máquina del español sí que levanta su monolito esta noche en la noche de los tiempos. Otros países van a celebrar el puro capricho, la nada, un invento, su propia alegría, pero nosotros debiéramos saber que aquí el único que cumple algo es el idioma, que ha pegado el estirón y ya se habla en medio mundo. Dentro o fuera de las instituciones, el español crece como un árbol de tiempo, se reparte como un río, como una bienhechora riada, y en Estados Unidos ya no es un idioma subalterno, sino un idioma de referencia. Mil años escribiendo castellano, y todavía nos dicen que lo hacemos bien. ¿Pues cómo lo íbamos a hacer al cabo de mil años? Académicos del tiempo, todos, el milenio nos condecora.
Una lengua de mil años es más que una pirámide de Egipto, no por la antigüedad, claro, sino por la traza que ha ido teniendo y por cómo resisten nuestros superlativos y nuestros infinitivos sin que los desgaste el tiempo ni Napoleón.
Nosotros no tenemos los jardines colgantes de Babilonia ni las columnas barrocas de Bizancio, ni los siglos de la Iglesia, levantada por Cristo entre pescadores que eran todos pequeños propietarios, pero tenemos un cimiento de monasterios, una rosa latina en cada adjetivo, una batalla de oro en cada verbo, y no me parece mal que Cataluña exija catalán a los jardineros, pues que el catalán es una variante de lo nuestro, o a la inversa, con pecados de promiscuidad que nosotros también tenemos. Los idiomas fornican entre sí, se hacen en los puertos, como los niños espurios, y luego navegan la vida con vela latina o vikinga, pero unos y otros saben que lo que importa es navegar: vivir no importa.
En cada adjetivo hay un poeta, en cada latinajo hay un santo. Pero hemos llegado realmente al siglo de Bill Gates, que es quien nace y cumple, y el muy horterilla promete suprimir todo el papel del mundo. En esta vida hay que saber elegir entre el árbol y el libro, esos dos milagros de la madera. Sólo que entre libro y libro se pueden seguir plantando árboles. El libro, como el árbol, es ejemplar único, pero la sociedad del milenio no lee libros y prefiere los árboles de navidad, tan horteras, tan cursis.
El milenio del castellano, sin que nadie lo sepa, le da sentido a una fiesta que ni siquiera es pagana, y lo único que se agasaja aquí, sin saberlo, es la literatura, de Berceo al Derecho, de las premáticas de Quevedo a los párrafos de José María Stampa en un juicio. El castellano hizo Castilla, como decía Unamuno que primero nacen las herramientas y luego su uso. No somos sino el uso que de nosotros hace una lengua vieja, bizarra y bien donada.
Publicado originalmente en el diario El Mundo. España, 31 de diciembre del 2000.
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